La Orinoquia como pieza fundamental del desarrollo, la paz y la reconciliación

eXPO 300x226Villavicencio, Meta, 11 de septiembre de 2015. La paz traerá innumerables beneficios y responsabilidades para la Orinoquia.

La región se fortalecerá en seguridad, incrementará el valor de la tierra y aumentará la inversión extranjera, mientras que algunas de sus responsabilidades serán, la generación de empleo para las personas que dejen las armas, otorgando medios de supervivencia y recuperación, así lo afirmó el director del Centro de Estudios de la Orinoquia (CEO) de la Universidad de los Andes, Carlos Montenegro, en Expogestión 2015.

Durante su intervención, Montenegro, expuso tres grandes mensajes sobre la Orinoquia como pieza fundamental del desarrollo, la paz y la reconciliación. En el primero reflexiono sobre las implicaciones de la paz para el desarrollo de la región. El segundo mensaje estableció el papel de la región en el proceso de paz, y por último, señaló que con o sin acuerdo de paz se tienen unos desafíos los cuales deben ser abordados de manera urgente.

Agregó que un país en paz permitirá nuevos y ambiciosos planes del Gobierno, el fortalecimiento del campo, despertará una conciencia con el objetivo de crear un nuevo entorno social y la generación de nuevos recursos económicos, lo que logrará explotar de manera responsable y sostenible el potencial de la región.

En materia ambiental el director del CEO manifestó que “entonces, otra gran responsabilidad que van a adquirir los actores del desarrollo en la Orinoquia es que sus esfuerzos por solucionar las deficiencias económicas y sociales deberán mitigar el daño ya ocasionado y mantener a salvo aquello que aún no se ha tocado”.

Por otra parte, destacó a la Orinoquia como escenario de paz, y centró la atención en tres puntos específicos, el primero, la política de desarrollo agrario integral, la agenda establece la creación de un banco de tierras para entregárselas a los campesinos que no posean, recalcó que en la región es una de las zonas con mayor acumulación de baldíos por parte de los grupos armados y narcotraficantes, aseguró que estás tierras deberán ser asignadas a los campesinos a través de un proceso formal de titulación.

De igual forma, la iniciativa de un plan nacional sectorial debe ir orientado a proveer bienes y servicios públicos en infraestructura, desarrollo social (salud, educación, vivienda y agua potable para el campo), y estímulos a la productividad de la agricultura familiar y a la formalización laboral. Estos planes atacarían directamente los grandes retos en materia de desarrollo humano y que convertirán a la Orinoquia en un punto clave para la implementación de los acuerdos, y específicamente, para la construcción de paz.

En esta línea destacó que la participación política de las regiones golpeadas por el conflicto será fundamental para al Orinoquia, debido a que permitirá visibilizar a la región, canalizar las demandas y problemas que hasta hoy continúan sin respuesta por parte del Estado. Por último, permitirá mejorar la falta de representación política que tiene región.

También llamó la atención sobre uno de los temas más complejos a los que tendrá que enfrentarse la región, la reconciliación y perdón de las víctimas del conflicto armado, según las cifras presentadas existen 22 frentes distribuidos en los departamentos de Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare, Meta, y Vaupés y más de medio millón de víctimas, estas cifras permiten entender la magnitud de lo que deberá enfrentar la Orinoquia una vez se firme la paz y permitirá establecer cómo puede contribuir la región en el denominado “fin del conflicto”.

Recalcó que los grandes desafíos para la Orinoquia están en el tema de tierras, infraestructura, ordenamiento territorial, minería ilegal, preservación de la diversidad étnica y cultural de los pueblos indígenas. Por otra parte, manifestó que la región deberá enfrentarse para responder responsablemente para el desarrollo, buscar conocimiento claro del territorio, generar investigación del entorno, sobre la agricultura auto sostenible y buscar la preservación de la cultura llanera.

Concluyó su intervención invitando a generar una conciencia sobre el cambio climático enfocada en la actitud agrícola y a la captura de carbono, en esta línea precisó que se trabajará en alianza con el Banco Mundial sobre iniciativas que permitan prepararse para hacerle frente a este escenario.