• Inicio
  • CPEO
  • Textos Académicos
  • Consultas populares: la tarjeta amarilla de las regiones petroleras al Gobierno Nacional

Consultas populares: la tarjeta amarilla de las regiones petroleras al Gobierno Nacional

Por, Oscar Torres *
Maestría en Gobierno – Cider Universidad de los Andes

La Constitución Política de Colombia planteó desde 1991 diferentes mecanismos de participación democrática: el voto, el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa y la revocatoria del mandato. Con excepción del voto, los mecanismos de participación fueron reglamentados inicialmente por la Ley 134 de 1994 y posteriormente modificados por la Ley 1757 de 2015.

La misma Constitución permite el uso de la consulta popular a gobernadores y alcaldes para decidir sobre asuntos de competencia del respectivo departamento o municipio. Sin embargo, el Congreso de la República y el Gobierno Nacional quizá nunca calcularon que estos mecanismos de participación democrática fueran a consultar temas, que, a pesar de ser importantes para las diferentes comunidades locales, estuvieran en contra de intereses de la nación. Este es el caso de las consultas populares que buscan prohibir el desarrollo de proyectos de hidrocarburos.

Resulta paradójico que en el departamento del Meta (principal productor de hidrocarburos del país: 50,5% de la producción promedia de 2016 según datos de la Agencia Nacional de Hidrocarburos) se esté cocinando un “boom” de consultas populares, el cual ya logró un primer paso con la consulta realizada en Cumaral cuyo resultado fue un contundente 97% a favor de prohibir los proyectos de hidrocarburos en el municipio. Están en salmuera Vista Hermosa, Granada y Guamal.

Pero, vale la pena preguntarse: ¿cuáles son las causas principales que motivan a las comunidades a acudir a la consulta popular para manifestar su inconformidad frente al sector hidrocarburos, teniendo en cuenta que el Meta fue el principal beneficiado del gran auge petrolero de los últimos 15 años? Beneficiado en términos de generación de empleo, crecimiento de la economía regional e importantes montos de regalías que apuntaban a la reducción de las brechas de pobreza y mejorar los sistemas de salud y educación del departamento.

Existen diferentes motivaciones de carácter social, ambiental y electoral. No olvidemos que estamos en un año pre-electoral y los líderes políticos deben “medir el aceite” de alguna manera. Sin embargo, el dilema que han propuesto para las consultas populares: “Agua o Petróleo”, es un ejemplo de lo polarizados que somos al momento de discutir temas gruesos para la nación. O es blanco o es negro, pero jamás
buscamos los matices grises a través de los consensos sociales. En una democracia moderna y respetable nadie obtiene todo y deja al contrario sin nada.

Pero algo si es claro, las poblaciones no están descontentas con la industria petrolera en sí, pues finalmente estas han traído riqueza y empleo. Lo que sucede es que tienen un profundo malestar con los cambios del Sistema General de Regalías que no compensa lo que significa afrontar las actividades relacionadas con la industria de los hidrocarburos. También existe una gran molestia por ver como la danza de regalías se quedaron en las manos de líderes corruptos y en la construcción de elefantes blancos que hoy hacen parte de la fauna regional.

Nadie sensato puede creer que la mejor salida es prohibir cualquier proyecto petrolero. El país necesita seguir teniendo independencia energética y explotar de una manera sostenible esos recursos, pero no podemos cometer los mismos errores históricos de poner todos los huevitos en la misma canasta. La industria de hidrocarburos es fundamental para apalancar la diversificación de la economía en aras de consolidar un posconflicto sostenible en una región históricamente abandonada, usurpada e inequitativa.

(*) Las opiniones expresadas en el presente artículo son del autor y no reflejan la posición oficial de la Universidad de los Andes.
  • Visto: 760


Ed. Allianz Cra. 13a #29 - 24 piso 22

Bogotá, Colombia
Cód. Postal: 111711

+(571) 339 49 49 ext. 5307

¡Suscríbete a nuestro Boletín informativo!

Powered by ChronoForms - ChronoEngine.com

REDES SOCIALES

Universidad de los Andes | Vigilada Mineducación
Reconocimiento como Universidad: Decreto 1297 del 30 de mayo de 1964.
Reconocimiento personería jurídica: Resolución 28 del 23 de febrero de 1949 Minjusticia.

 

© - Derechos Reservados Universidad de los Andes